El GPS

  Este sistema de posicionamiento global, conocido como "GPS", quedo oficialmente inaugurado en 1995. Este sistema nacido en el seno del Departamento de Defensa de los EE.UU. Fue concebido originalmente como un sistema estratégico militar, pero con el paso del  tiempo se desarrollaron unz enorme cantidad de aplicaciones civiles. Su historia, que comienza en 1965 con el sistema TRANSIT, es apasionante.




Los mapas de papel, sobre todo aquellos que se contienen información sobre caminos, rutas y autopistas, se utilizan cada vez menos. Hace unos 10 o 20 años había un “mapa de ruta” o “mapa carretero” en cada coche, pero hoy día han quedado completamente obsoletos. El invento responsable de dicha obsolescencia es el sistema de posicionamiento global llamado GPS (Global Positioning System), un sistema electrónico que utiliza una constelación de satélites y receptores de bajo precio capaces de determinar en tiempo real su posición con una precisión de un par de metros. El GPS fue inicialmente desarrollado como un sistema de estrategia bélica por parte del Departamento de Defensa de los EE.UU., pero con el paso del tiempo el gobierno de ese país decidió permitir el uso público del sistema, aunque limitando ligeramente su exactitud.

Hoy día se los puede encontrar en casi todos los coches, maquinas agrícolas, barcos y aviones, y son utilizado tanto por turistas, deportistas o choferes de coches de alquiler, ya que la posibilidad de superponer un mapa carretero o urbano sobre las coordenadas proporcionadas por el GPS lo convierten en una herramienta prácticamente indispensable para recorrer sitios que no conocemos. La historia de este maravilloso invento comienza cuando las fuerzas militares de los EE.UU. decidieron que necesitaban un sistema que les permitiese determinar su posposición con el mayor detalle posible en cualquier lugar del mundo. 

El “abuelo” del actual sistema GPS se llamó “Sistema TRANSIT” y entró en servicio en 1965. Nacido gracias al trabajo de la NASA y el Departamento de Defensa, este sistema contaba con seis satélites que recorrían órbitas polares muy bajas, a una altura de solo 1074 kilómetros. Si bien proporcionaba una cobertura global e independiente de las condiciones atmosféricas, su disponibilidad no era constante. Esto significaba que a menudo las tropas necesitaban esperar durante una o dos horas que la posición de los satélites le fuese favorable, y luego “escucharlos” durante unos 15 minutos para poder saber donde estaban ubicadas. A pesar de estas limitaciones, TRANSIT supuso un gran avance.

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